La cirugía de várices es una opción terapéutica segura y eficaz, indicada en casos específicos. No todos los pacientes con várices necesitan cirugía, y por eso es fundamental una evaluación médica integral para determinar el tratamiento más adecuado.
Existen diferentes alternativas según el tipo y grado de insuficiencia venosa. La cirugía es solo una de ellas, pero cuando está bien indicada, puede mejorar significativamente la calidad de vida del paciente.
Antes de la cirugía: información, confianza y planificación
Uno de los pilares del tratamiento es la información clara y personalizada. Explicarle al paciente —y a su familia— cuál es su condición, por qué se recomienda una cirugía y qué resultados esperamos obtener, genera confianza y compromiso con el proceso.
Está comprobado que comprender el motivo del tratamiento mejora la recuperación y reduce la ansiedad preoperatoria.
Estudios preoperatorios y evaluación médica
Una vez tomada la decisión quirúrgica, se solicitarán una serie de estudios preoperatorios. Generalmente son simples y de rutina, acompañados de una evaluación cardiológica para asegurar que el estado general del paciente sea óptimo para el procedimiento.
Posteriormente, se coordina una consulta con el equipo quirúrgico para revisar los estudios y despejar todas las dudas. En algunos casos, esta instancia puede resolverse por vía telefónica.
Preparativos previos y el día de la cirugía
En los días previos, desde el área administrativa se contactará al paciente para indicar:
- Horario de internación
- Preparación prequirúrgica (ayuno, baño, cuidados de la piel, etc.)
El día de la cirugía, el paciente se presentará en el Centro Quirúrgico donde será recibido y acompañado a su habitación. Desde allí se lo preparará para el ingreso a quirófano. Antes del procedimiento, tendrá una breve entrevista con el anestesiólogo y será presentado al equipo quirúrgico.
La duración de la cirugía dependerá del tipo de procedimiento y de su condición médica particular.
Después del procedimiento
Finalizada la intervención, el paciente regresará a su habitación donde podrá estar acompañado por un familiar. Será controlado en todo momento por personal médico y de enfermería.
Una vez recuperado de la anestesia:
- Se explicarán los cuidados postoperatorios, también entregados por escrito.
- Se agendará el siguiente control médico.
- El paciente se retirará caminando, con una venda elástica o una media de compresión colocada en la pierna tratada.