Muchas personas consultan porque sienten dolor, pesadez, hinchazón o cansancio en las piernas, especialmente al final del día.
Con frecuencia se piensa que esto es “normal por trabajar mucho” o “propio de la edad”, pero en realidad puede tratarse de un signo de insuficiencia venosa crónica.
¿Qué ocurre en las venas?

Las venas de las piernas tienen válvulas que ayudan a que la sangre suba de regreso al corazón. Cuando estas válvulas no funcionan bien, la sangre se acumula, aumentando la presión venosa y provocando:
Dolor o sensación de ardor.
Pesadez y cansancio que empeoran al final del día.
Hinchazón en tobillos o pies.
Calambres, sobre todo nocturnos.
Aparición de várices visibles.
Derribando mitos
“Es solo cansancio por la rutina” No siempre. Estos síntomas pueden ser la primera señal de una enfermedad venosa.
“Las várices son un problema estético”. A veces son un problema estetico, a veces un problema funcional y muchas veces las dos condiciones combinadas. Cuando es un problema de salud puede avanzar y generar complicaciones como flebitis, trombosis o úlceras venosas.
“El único tratamiento es la cirugía” Falso. Hoy existen distintos abordajes según la etapa: desde medidas conservadoras hasta tratamientos mínimamente invasivos y ambulatorios.
La importancia del diagnóstico precoz
La consulta oportuna con el especialista ante la detección de estos síntomas y una correcta evaluación y diagnóstico son los pasos fundamentales para conocer tu salud y mantener el buen estado de tus piernas.
Cuanto antes se detecta el problema, más simples son los tratamientos, y mejor es el pronóstico a largo plazo.
En resumen: dolor, pesadez y cansancio en las piernas no son “algo normal” que debas aceptar. Son señales que tu cuerpo te da y que merecen atención médica. Consultar a tiempo puede marcar la diferencia en la salud de tus piernas y en tu bienestar general.
